Entrevista a Rosa María Rengel, jefa de proyectos del Área de Energía y Medioambiente del INTA e ingeniera química por la Universidad de Huelva, con experiencia en energías renovables, hidrógeno, almacenamiento energético y microrredes.
El INTA – Centro de Experimentación de El Arenosillo (CEDEA) es una pieza fundamental en el ecosistema de AGERAR PLUS. Con una trayectoria en energías renovables que se remonta a 1978, el Instituto aporta su Laboratorio de Energía como un espacio de vanguardia para la experimentación. Su labor en el proyecto se centra en capitalizar el conocimiento de las ediciones anteriores (AGERAR y AGERAR II), adaptando tecnologías de generación, almacenamiento y gestión de energía para que sean aplicables al entorno de los pequeños y medianos prosumidores. Gracias a su capacidad de ensayo y validación, el INTA garantiza que las soluciones de demanda flexible y almacenamiento sean técnicamente robustas y respondan a las necesidades reales de los usuarios finales.
1. ¿Qué aporta INTA y cuál es su responsabilidad principal en AGERAR PLUS?
Como entidad comprometida con el desarrollo de soluciones energéticas alineadas con los objetivos de descarbonización, INTA cuenta con una amplia experiencia en el diseño e integración de sistemas de generación renovable, almacenamiento y gestión energética en microrredes, especialmente en configuraciones híbridas y su gestión inteligente.
En AGERAR PLUS, el Instituto actúa como nexo entre la investigación aplicada y su implementación práctica, validando técnicamente las soluciones desarrolladas para garantizar su eficiencia y adaptación a las necesidades de pequeños y medianos prosumidores. Este enfoque facilita la transferencia de conocimiento desde el laboratorio hacia entornos reales de demostración, contribuyendo a que las innovaciones sean escalables y aplicables en la región POCTEP y reforzando la autonomía y resiliencia energética de los usuarios finales.
2. Con una trayectoria en energías renovables que comenzó en 1978, ¿cómo ha evolucionado la visión del INTA desde los grandes sistemas de generación hasta el modelo actual de pequeños y medianos prosumidores?
Desde finales de los años setenta, INTA ha sido un actor relevante en el desarrollo y demostración de tecnologías de energías renovables, siendo pionera a nivel europeo en la producción de hidrógeno verde, con un enfoque inicial centrado en la validación de su viabilidad tecnológica. Con la progresiva maduración del sector y el avance hacia un modelo energético cada vez más descentralizado, la visión del Instituto ha evolucionado hacia soluciones distribuidas, en las que el usuario final asume un papel activo.
Actualmente, el foco está en el desarrollo de sistemas flexibles, modulares y replicables que permitan a los prosumidores generar, almacenar y gestionar su energía en microrredes inteligentes, promoviendo tanto la eficiencia como la sostenibilidad. Esta transición también refleja un cambio cultural hacia la implicación directa de los usuarios en la gestión de su energía, promoviendo hábitos más responsables y un uso optimizado de los recursos renovables locales.
3. El Laboratorio de Energía del INTA es clave en este proyecto. ¿Qué infraestructuras o capacidades de ensayo específicas están poniendo al servicio de AGERAR PLUS?
INTA, en su Centro de El Arenosillo (Huelva), pone a disposición de AGERAR PLUS instalaciones experimentales flexibles, modulares y escalables, junto con una amplia experiencia en la integración y validación de sistemas energéticos en entornos distribuidos. Estas capacidades se apoyan en una microrred experimental que integra distintas tecnologías de generación, almacenamiento, consumo y gestión, así como en bancos de ensayo para la caracterización de baterías y supercondensadores, y para el ensayo de electrolizadores y pilas de combustible.
Estas infraestructuras permiten reproducir diferentes escenarios de operación y evaluar el comportamiento real de las soluciones antes de su despliegue, asegurando su fiabilidad y su aplicación en hogares, comunidades energéticas y pequeños negocios de prosumidores.
4. Desde la perspectiva del almacenamiento, ¿en qué tecnologías o sistemas de gestión están centrando sus ensayos?
Los ensayos se centran en sistemas innovadores de almacenamiento electroquímico, con especial atención a su integración con la generación renovable y la gestión de la demanda. Más allá de validar la tecnología, se trabaja en la optimización de los sistemas de control y algoritmos que permiten maximizar el autoconsumo, gestionar picos de demanda y mejorar el rendimiento global del sistema. Asimismo, se analiza su comportamiento en distintas configuraciones de microrred, con el objetivo de aumentar la autonomía energética, reducir costes y reforzar la flexibilidad del conjunto.
De este modo, el almacenamiento se convierte en un componente clave de un ecosistema energético más resiliente y flexible.
5. Uno de los retos del proyecto es la validación técnica. ¿Cómo se asegura el INTA de que las soluciones funcionen bajo los requerimientos de los usuarios finales?
La validación técnica se aborda mediante un enfoque progresivo que combina ensayos en laboratorio con la simulación de escenarios representativos de uso real. Las soluciones se prueban bajo diferentes condiciones de operación, teniendo en cuenta variaciones de generación y demanda, y se ajustan conforme a los requisitos técnicos y operativos de los usuarios. Además, se incorpora la retroalimentación directa de los prosumidores durante las fases de prueba, garantizando que los sistemas sean no solo técnicamente sólidos, sino también funcionales y adaptados a la gestión cotidiana de la energía.
6. ¿De qué manera la colaboración transfronteriza con socios de Portugal potencia la capacidad de investigación e innovación del INTA?
La colaboración con socios portugueses es fundamental, ya que permite compartir conocimientos, experiencias y enfoques complementarios frente a retos energéticos comunes. A pesar de las diferencias regulatorias y contextuales, esta cooperación facilita el desarrollo de soluciones más robustas y transferibles, así como la creación de herramientas y protocolos comunes de gestión energética. Además, impulsa la formación del personal investigador y contribuye a consolidar un ecosistema de innovación compartido entre España y Portugal.
7. Por último, como ingeniera experta, ¿qué hito tecnológico le gustaría ver consolidado gracias a AGERAR PLUS en la región POCTEP?
Me gustaría ver consolidado un modelo de microrredes inteligentes plenamente operativo, en el que pequeños y medianos prosumidores puedan gestionar su energía de forma autónoma, eficiente y segura.
Que AGERAR PLUS demuestre la viabilidad técnica y económica de estas soluciones, así como su capacidad de replicación y escalado en la región POCTEP, sería un hito clave. Este avance permitiría reforzar la resiliencia energética local, reducir la dependencia de fuentes externas y sentar las bases de un modelo de transición energética sostenible y exportable a otros territorios europeos.