“El periodo de recuperación para los consumidores de Culatra es inferior a tres años si los niveles de autoconsumo son altos”

Entrevista a Jânio Monteiro, profesor del Instituto de Ingeniería de la Universidad del Algarve (Portugal), ingeniero en Electrónica y Computadores por la Universidad de Oporto y doctor en Ingeniería Electrotécnica y de Computadores por el Instituto Superior Técnico de la Universidad de Lisboa.

La Universidad del Algarve es socia de AGERAR PLUS así como coordinadora de la iniciativa Culatra 2030. En este contexto, lidera diversas actividades orientadas a la gestión inteligente del consumo energético, implementando mecanismos de seguimiento de generación y consumo, así como soluciones de optimización y almacenamiento de energía en el laboratorio vivo de la isla de Culatra. Estas acciones permiten evaluar tecnologías y estrategias en un entorno real, contribuyendo a reducir la dependencia energética de la isla, disminuir los costes para sus habitantes y generar beneficios económicos y ambientales, incluyendo la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Este laboratorio vivo es esencial para el desarrollo de nuestro proyecto.

1. ¿Qué aporta a la Universidad del Algarve a AGERAR Plus y cuál es la contribución más importante del equipo al proyecto?

La mayor contribución de la Universidad del Algarve al proyecto AGERAR Plus se relaciona con el Piloto de Comunidad de Energía Renovable que se encuentra en implementación en la isla de Culatra, en Algarve. Este piloto permite probar las soluciones desarrolladas por el proyecto, en particular las que permiten ajustar el consumo según la producción, donde se controlan las cargas para maximizar el consumo local de energía renovable producida localmente.

2. Como líderes en seguimiento del consumo y la generación de energía en la isla de Culatra. ¿Qué dificultades han encontrado y qué oportunidades ven en este contexto?
Las principales dificultades están relacionadas con la demora en el proceso de autorización del proyecto piloto de comunidad de energías renovables en la Dirección General de Energía y Geología (DGEG) de Portugal. Este proceso tardó aproximadamente dos años, ya que se trata de un proyecto pionero en este ámbito y ha requerido definir procedimientos específicos de autorización. Sin embargo, es probable que los procesos futuros sean más rápidos, por lo que considero que esto representa una oportunidad para que se creen más comunidades energéticas.

3. En cuanto a la optimización y almacenamiento de energía, ¿qué tecnologías o métodos están usando para probar su efectividad?

En términos de optimización, estamos estudiando soluciones que permitan a los miembros de la comunidad almacenar el exceso de energía en baterías. Esto aumentaría las tasas de autoconsumo y, al mismo tiempo, reforzaría la resiliencia de la comunidad ante eventos extremos, como la rotura del cable que conecta la isla con la red eléctrica nacional o el apagón ocurrido el 28 de abril de 2025 en toda la Península Ibérica. Además, trabajar con baterías de sodio es uno de los objetivos claros para los próximos años.

4. ¿Cómo integran hardware (sensores, medidores, sistemas de almacenamiento) y software (plataformas de control) para mejorar la gestión energética de manera flexible y eficiente?

Actualmente, se monitoriza minuto a minuto el consumo de 24 usuarios en Culatra. Para ello, se han instalado medidores de consumo comerciales a los que se han añadido códigos que envían datos de consumo, tensión y corriente a un servidor de Internet de las Cosas (IoT) en la Universidad del Algarve y en el Instituto Tecnológico de Galicia (ITG). Algunos de estos usuarios también son productores de energía, por lo que también se miden los niveles de producción de las instalaciones fotovoltaicas. Paralelamente, se monitorizan otras variables ambientales, como la radiación solar, la velocidad del viento y las precipitaciones.

5.  ¿Qué resultados pueden compartir sobre la reducción de costes energéticos, el confort de los habitantes y la eficiencia de los sistemas?

El ahorro de cada consumidor depende de dos factores: su nivel de participación en la comunidad y el nivel de autoconsumo que pueda alcanzar. Los datos indican que el periodo de recuperación de la inversión para los consumidores de Culatra es inferior a tres años si los niveles de autoconsumo son altos. Cuanto mayor sea el consumo de energía renovable generada localmente, menor será el tiempo necesario para amortizar la inversión. Por lo tanto, es importante que los usuarios se impliquen en ajustar su consumo para aprovechar mejor la generación renovable.

Una vez superado el periodo de recuperación, el coste de la energía generada por la comunidad seguirá siendo significativamente inferior al que los usuarios pagan actualmente a su proveedor de energía. Además, la energía renovable puede utilizarse para refrigerar o calentar las viviendas, lo que repercute positivamente en el confort térmico.

6. La Universidad del Algarve también participa en el desarrollo de sistemas inteligentes de gestión energética. ¿Qué aspectos consideran más innovadores de estas soluciones?

Implementar sistemas de gestión energética en una comunidad de energías renovables supone un reto debido a la naturaleza distribuida de la generación y el consumo. Por ello, el sistema de gestión debe recibir datos de distintos puntos de consumo y generación y, posteriormente, ejecutar algoritmos de optimización que permitan promover un alto nivel de autoconsumo colectivo. Para lograrlo, es necesario tener en cuenta no solo los costes, sino también las preferencias de los usuarios y las limitaciones de la red eléctrica. En este ámbito pueden utilizarse distintos algoritmos inteligentes: algunos se emplean para la previsión y otros para optimizar el consumo en función de la generación.

En este campo todavía se necesita mucha investigación, tanto a nivel nacional como internacional. El aspecto innovador radica en que ya existen sistemas capaces de realizar estas funciones.

7. Desde su experiencia, ¿cómo creen que la digitalización y el seguimiento en tiempo real ayudan a avanzar hacia un modelo energético más sostenible en entornos insulares?

La digitalización y el seguimiento en tiempo real son elementos clave para avanzar hacia un modelo energético más sostenible en islas como Culatra, donde las limitaciones de infraestructura, la intermitencia de la generación renovable y la vulnerabilidad ante fallos de red requieren soluciones más inteligentes y adaptativas.

En primer lugar, el seguimiento minuto a minuto del consumo y de la generación, como el que actualmente se realiza en 24 usuarios de la isla, permite comprender con precisión los patrones de uso y las variaciones en la producción fotovoltaica. Esta información es esencial para aplicar algoritmos de optimización que ajusten las cargas en función de la producción local, aumentando los niveles de autoconsumo colectivo y reduciendo la dependencia de la red externa.

Además, la digitalización permite integrar datos de sensores ambientales —radiación solar, viento o precipitaciones— que ayudan a prever la disponibilidad de energía renovable y a planificar el uso eficiente de sistemas de almacenamiento, como las baterías instaladas en los hogares de la comunidad. Estas baterías no solo favorecen la sostenibilidad económica al aumentar las tasas de autoconsumo, sino que también refuerzan la resiliencia de la comunidad ante situaciones extremas, como la rotura del cable eléctrico que conecta la isla con el continente o eventos de apagón como el ocurrido el 28 de abril de 2025.

La capacidad de gestionar datos en tiempo real permite también que los sistemas de control reaccionen de forma rápida, flexible y descentralizada, ajustando consumos, priorizando cargas o redistribuyendo energía entre los miembros de la comunidad. Esto resulta especialmente valioso en entornos insulares, donde cualquier mejora en eficiencia y estabilidad tiene un impacto directo en el bienestar de los habitantes y en la reducción de los costes energéticos.

Por último, la digitalización facilita que los propios usuarios participen más activamente en la gestión energética. A través de plataformas de visualización y herramientas de apoyo a la toma de decisiones, los consumidores pueden comprender mejor cómo sus hábitos influyen en la sostenibilidad y en sus ahorros, fomentando un comportamiento energético más consciente y alineado con la generación renovable local.

En conjunto, la digitalización convierte a la comunidad en un sistema energético más inteligente, autónomo, resiliente y eficiente, acelerando la transición hacia un modelo sostenible adaptado a las características específicas de los entornos insulares.